Blog Los viajes de Dora Real Monasterio de Santo Tomás en Ávila ~ LOS VIAJES DE DORA
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Real Monasterio de Santo Tomás en Ávila

D. Hernán Núñez Arnalte, tesorero y secretario de los Reyes Católicos, es el fundador de la parte más antigua del monasterio. Pero falleció antes de empezar su proyecto, y dejó un testamento en el cual pidió a Fr. Torquemada y a Doña María Dávila que continuaran su trabajo, construyendo un convento dedicado a Santo Tomás de Aquino, de la orden de Santo Domingo.

La edificación comenzó el 11 de abril de 1482 bajo la dirección de Martín de Solórzano. Se construyó el claustro del noviciado que por si solo ya podía constituir un convento.



Fachada de la iglesia. La iglesia se distingue por su inmensa fachada, dibujada por un gran arco escarzano y dos manchones. Estos forman una "H", letra inicial de Hispanidad.

Las bolas que corren a lo largo de los manchones abundan en todo el edificio.

Además, podemos ver diez estatuas del arte burgalés de Gil de Siloé y Diego de la Cruz, bajo doseles y pináculos. Las más cercanas a la puerta representan la Anunciación.

En la mitad de la fachada se sitúa un gran rosetón que da luz al coro y la iglesia y un poco más arriba, el escudo de los Reyes Católicos sostenido por un águila.





Claustro del Noviciado. Es el primero y más antiguo de los tres claustros del monasterio. Sus pequeñas dimensiones (12,70 x 14,40 metros) y su falta de ornamentación le da una gran sobriedad. Este claustro es de estilo toscano. Tiene dos pisos desiguales, en granito, de 20 arcos y 20 columnas sin basamento y de forma ortogonal, mientras que en el piso superior los arcos son escarzano y de amplias circunferencias. El destalle más original de este claustro es el pozo, que en lugar de estar en el centro del patio, se encuentran en un lateral.

 
Claustro del silencio. Se llama también Claustro de los Difuntos porque los frailes eran antes enterrados aquí.

El claustro tiene unas medidas de 19,40 por 20,90 metros y se compone de dos plantas. Consta de 18 arcos, con dos puertas de acceso en su parte interior, y de 38 arcos polilobulados en su parte superior.

Destaca abajo en primer lugar, la bóveda de crucería, claramente de estilo gótico. Los adornos que decoran la bóveda son casi en su totalidad de 1935. Los capiteles que ornamentan la  parte inferior del claustro y que sostienen las  pilastras son distintos. Los muros del interior permiten contemplar un total de siete puertas que comunican con diferentes dependencias. El claustro cuenta también con un rincón recoleto donde los religiosos se lavaban las manos antes de pasar al refectorio.

          






 



Claustro de los Reyes. Esta zona se llama así porque fue destinada al Palacio de Verano de los Reyes Católicos.

El claustro, con sus 35 metros por 36,5 es muy amplio y luminoso. Lo forman 40 arcos por su parte inferior y 56 en la superior.

Al lado del Claustro del Silencio, carece casi de ornamentación, a no ser por las bolas que rodean los arcos inferiores, algo propio, por otra parte, de monumentos abulenses.

Según las últimas investigaciones, el tercer claustro no habría sido construido por los Reyes Católicos, sino por Carlos V.

En el ala sur de este claustro se hallan las aulas, ya remodeladas, de la desaparecida Universidad de Santo Tomás de Ávila, establecida aquí a mediados del siglo XVI y clausurada en el siglo XIX.


   







Iglesia del monasterio. La nave principal tiene unas medidas de 53 metros de largo por 10,50 metros de ancho y el crucero mide 28,80 metros de largo por 10,30 metros de ancho. Es pues una joya de la arquitectura flamígera.

El crucero, delimitado por cuatro columnas, semejando ramas de palmera, forma un joyero para el sepulcro del Infante Don Juan.

El coro sorprende por su gran tamaño y su magnífica sillería. Ésta se compone de cuarenta y cinco sillas en la parte superior y treinta y cuatro en la parte inferior. Fue realizado por Martín Sánchez de Valladolid. 

 

   

Retablo Mayor. Es una de las joyas de Pedro Berruguete, pintor palentino, que realizó también una parte del retablo mayor de la catedral de Ávila. Fue empezado en 1494, un año después del final de la construcción del monasterio. Diecinueve pinturas están colocadas en esta magnífica obra de estilo gótico de 21 metros de alto.


Sepulcro del Infante Don Juan. El príncipe Don Juan era el único hijo varón de los Reyes Católicos, pero murió prematuramente antes de llegar al trono. Su madre, Isabel, quiso dejar en su testamento un sarcófago de mármol para su hijo. El sepulcro es obra de Doménico di Alessandro Fancelli. Fue esculpido en Génova en los años 1511-1512 y luego colocado en la iglesia del monasterio. El príncipe, vestido de guerrero, reposa con actitud serena y muestra unos rasgos jóvenes y bellos. Los pliegues del manto son de una gran perfección. A los pies una inscripción recuerda las cualidades del príncipe y lamenta su muerte prematura.





En las ocho capillas podemos encontrar esculturas como el sepulcro de los Ávila, o el grupo que representa Domingo de Guzmán y  Francisco de Asís. Destaca también la Capilla del Cristo de las Angustias, donde se encuentra el confesionario de Santa Teresa, y donde ella tuvo una visión el 15 de agosto de 1561.

          



          
   
          

Museo Oriental. El Real Monasterio de Santo Tomás alberga un museo de arte oriental. Abierto por primera vez en 1964, este museo se ha transformado con el tiempo, y hoy le componen doce salas totalmente reformadas. La presencia de estas obras procedentes de Japón, Vietnam, Filipinas y China, nunca habría sido posible en Ávila, sin la devoción de los misioneros dominicos, que las han reunido, adquiriéndolas en Oriente, en Madrid y en Portugal.



Museo de Ciencias Naturales. En este Monasterio los Padres Dominicos han guardado durante años una excelente colección de ejemplares zoológicos, que formaba parte del gabinete de historia natural del antiguo Estudio General de la Orden. Estos gabinetes eran muy frecuentes durante el siglo XIX y principios del XX. Su función básica consistía en el apoyo al estudio de las  materias que conformaban la citada disciplina: Geología, Botánica, Zoología y Paleontología, en épocas donde la fotografía no era habitual.





 




Espero que este repaso a nuestra visita en 2008 a la ciudad de Ávila os haya gustado. Os dejo también unos enlaces a los horarios de los monumentos mencionados así como una guía-callejero de la ciudad.  Wink

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