Blog Los viajes de Dora Hotel Cassidys en Dublin ~ LOS VIAJES DE DORA
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Hotel Cassidys en Dublin

Me lío y me lanzo a reservar vuelo a Dublín, ya sabéis el famoso, uy, perdón, le he dado al click sin darme cuenta y zas, vuelo a Dublín del 6 al 13 de agosto, ahora a buscar alojamiento. Y sorpresa, 7 noches en Dublín con tan solo 3 meses de antelación resulta caro, no, lo siguiente, carísimo, así que mirando y mirando por Booking encontramos una posibilidad que, si bien siendo cara, no se dispara del todo y comparando precios con su página web, al final vemos que nos sale más económico reservar a través de ellos mismos, así que otra vez click y voilà, 7  noches en habitación cuádruple con desayuno incluido: 1.900 euros, y es que Dublín es muy cara tanto para el alojamiento como para comer o comprar. 

Por ese precio al menos el hotel está céntrico, justo en O.Connell Street, concretamente en la esquina con Parnell Street, para no tener que coger autobús que en realidad solo utilizamos para ir a dar de comer a los ciervos en Phoenix Park. 

El hotel por fuera típica construcción de casa georgiana. 

     

Por dentro el hotel es bastante elegante, sobre todo los baños de la planta baja de al lado de recepción. Hay un pub en su interior así como un restaurante, que es donde sirven los desayunos. Afortunadamente no tuvimos problemas con el ruido del pub, porque oímos quejarnos a un matrimonio de que no habían podido dormir. 





Esa crema de manos de Rituals, todo un detalle. 

Sin problemas en el check-in y además tuvimos la fortuna de que ya estaba nuestra habitación preparada incluso antes de las 15:00, así que fue llegar y poder ya dejar todas las maletas y asearnos un poco antes de empezar a descubrir la ciudad. Habitación 232. 

Habitación cuádruple con tres camas, una de matrimonio y otras dos individuales que no eran supletorias ni de clik-clak, y cómodas, excepto la almohada que era más pequeña de lo que estoy acostumbrada. Y, sorpresa, un armario y suficiente espacio como para moverse por la habitación con cierta soltura y el cuarto de baño amplio y con una ducha amplia; parece ser que los 1.900 euros era por algo. 






El wifi funciona de maravilla, hay televisión, e incluso un armario, algo raro de ver en un hotel en las islas, y además secador de pelo y una biblia por si queremos rezar. 

     

El único pero de la habitación era que daba a la calle principal y al ser un segundo piso se oía el ruido de los coches y de la gente, pero como llegábamos al hotel agotados después de no parar en todo el día, nos conseguíamos dormir enseguida. 

El desayuno se tomaba en el restaurantes SIX, bastante amplio y elegante. 

Había fruta, el típico desayuno irlandés, que no británico, salchichas, morcilla blanca y negra, huevos revueltos, judías, bacon y tomate a la plancha. También queso y jamón york, yogurt, zumos de tres tipos, algo de bollería recién hecha y pan de molde y panecillos y también cereales. 











Para mi gusto, bastante correcto, los chicos echaron en falta la Nocilla que no vimos en ninguna tienda, y los huevos fritos y ya sabemos que el bacon de las islas no es el nuestro. Tal vez sí echamos en falta algo más de bollería. 


El salón de desayunos muy bonito, parecía que estábamos en Downton Abbey, vamos a llamar al servicio. 


Teniendo en cuenta la calidad de los hoteles fuera de España, en general, acabamos muy satisfechos de este hotel y sin duda si lo reservas con más tiempo de antelación, seguro que consigues un precio más económico. Lo mejor lo céntrico que estaba y la amplitud de la habitación y del cuarto de baño, lo peor el ruido de la calle y aunque parezca mentira lo que voy a decir, el calor de la habitación; todos los días cuando volvíamos, teníamos que abrir la ventana para que bajara la temperatura y es que Dublín nos ha recompensado con unos días soleados y con poca lluvia. 

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