Blog Los viajes de Dora Visita a Pisa ~ LOS VIAJES DE DORA
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Visita a Pisa

Historia

Desde el periodo romano fue importante por su puerto, en la Edad Media extendió sus tráficos comerciales hasta convertirse en una de las principales repúblicas marineras del Mediterráneo. En el siglo XI consiguió apoderarse de una parte de Cerdeña, sobre la que influyó política y artísticamente. Los siglos XI y XII fueron también el periodo en que comenzó a extenderse, en la arquitectura y en la escultura, el estilo pisano: se construyeron los grandes monumentos del Campo de los Milagros y Giovanni Pisano impuso una nueva escultura en el arte toscano. La potencia pisana en el mar sufrió un duro golpe con la derrota de 1284 en Meloria por obra de los genoveses: fue el principio de una larga decandencia, que desembocó en la dependencia total de Florencia a partir de 1406. De todas formas, a continuación siguió un periodo de florecimiento económico y cultural, se revalorizó el puerto y se fundó su importante Universidad. Los bombardeos de la II Guerra Mundial provocaron graves daños en el patrimonio artístico de la ciudad que ha sido restaurado íntegramente y restituido recientemente a la admiración de estudiosos y turistas de todo el mundo.

Visita a Pisa

Sin duda, un viaje por Italia sería incompleto si no se visita Pisa y por supuesto su famosa Torre Inclinada. Así que de camino a Florencia, decidimos dedicar una mañana a la ciudad, principalmente a su Campi dei Miracoli, porque como bien pudimos comprobar más tarde, poco más podríamos ver en unas horas. 

A pesar de salir a las 6:00 del hotel de Francia, tardamos más de 6 horas en llegar a Pisa. Mucho tráfico, carreteras no muy recomendables con tramos a 90. Pero no nos importaba, lo esencial era que por fin habíamos llegado a Pisa. 

Teníamos en un principio la intención de aparcar en el parking de la calle Bonnano Pisano, justo a la altura de la plaza, pero como llegamos tarde, ya no había aparcamiento, así que continuamos por la calle hasta llegar a una calle perpendicular, la Vía Diotisalvi, en donde pudimos aparcar en la calle por un módico precio de 1,25 euros la hora y además sin límite. Un transeúnte nos ayudó a sacar el ticket de la máquina. 

Y sin más dilación, llegamos a la Puerta Nueva. 



Pasamos la puerta y ante nosotros la impresionante imagen del Campo de los Milagros con el Baptisterio en primer lugar, la catedral y al fondo la famosa Torre Inclinada. 


Como teníamos compradas las entradas de antemano en este enlace, no tuvimos que esperar ninguna cola, de hecho pensábamos que tendríamos que cambiar los billetes impresos por internet por las entradas, pero no era así. Lo único que hay que reservar con hora fija es la torre. Para los demás solo el día.

Empezamos por el Baptisterio ya que pensamos que como era más reducido, podríamos verlo antes de comer. 

Baptisterio de Pisa

El Baptisterio circular se empezó en 1152 siguiendo el estilo románico y fue completado un siglo después - por la falta de fondos - en un estilo gótico más ornamentado, por Nicola y Giovanni Pisano. 



Nicola Pisano creó el púlpito de mármol del interior, esculpido con los relieves Natividad, Adoración de los Magos, Entrega, Crucifixión y Juicio Final. 




La pila bautismal de mármol incrustada es de Guida da Como.


También se puede acceder a la planta superior del Baptisterio.




Se nos hacía la hora de comer, así que nos dirigimos a la Via Santa María, una calle que sale directamente de la plaza justo frente a la torre. Buscando un restaurante con las famosas tres B (bueno, bonito y barato) nos decantamos por el Restaurante Il Canguro, en el que degustamos unas pastas riquísimas y un primer plato de embutido italiano exquisito. 


De vuelta a la plaza, vimos que aún teníamos algo de tiempo para visitar el Duomo antes de subir a la Torre Inclinada, así que con nuestros tickets impresos, nos dirigimos a la entrada. Sin problemas, salvo que no se os olvide que hay que taparse los hombros y no puedes enseñar las rodillas si eres mujer. Sin comentarios. 

Duomo de Pisa

Fue comenzado en el 1604 bajo la dirección de Buscheto. Las obras se prolongaron a lo largo del siglo XII y del XIII, convirtiéndose en una de las mayores realizaciones del románico pisano.





Las enormes puertas principales, de bronce, se realizaron en los talleres de Giambologna.


En su interior, destacan el púlpito tallado de Giovanni Pisano, la Tumba del Emperador Enrique VII y un mosaico de Cristo en todo su esplendor en el ábside, completado por Cimabue en 1302.






Y llegó la hora de subir a la Torre Inclinada. 


Torre Inclinada

Comenzada en 1173 sobre un arenoso subsuelo de limo, la Torre empezó a inclinarse antes de completarse la tercera planta en 1274. Aunque los cimientos eran poco profundos, se continuó la edificación y se completó en 1350. Su aparente violación de las leyes de la gravedad ha atraído visitantes durante siglos, incluyendo al científico Galileo, que llevó a cabo sus experimentos sobre la velocidad de la caída de los objetos desde lo alto de la torre. La inclinación ha aumentado de forma alarmante por lo que la torre ha pasado por épocas de cierre para su restauración y apuntalamiento. 

A la hora de adquirir las entradas por Internet, tienes que seleccionar día y hora. Recordad en primer lugar, antes de intentar acceder a su interior, dejar las mochilas y bolsos en consigna, justo en un edificio frente a la torre, porque no pueden subir con bultos. Y mucha paciencia para subir sus cerca de 300 escalones, no por la dificultad en sí, sino por la inclinación de la torre de los mismos, que puede llegar a marear. De hecho uno de los cinco valientes que se desafiaron a la gravedad, sufrió un pequeño mareo en lo más alto de la torre. 







Las vistas desde arriba impresionantes.



Los valientes miembros del grupo necesitaron un pequeño descanso y un helado para reponerse de la subida. Y por último, nos dirigimos al Camposanto ya que era el único de los monumentos de la plaza que nos quedaba por visitar pues como sabíamos que íbamos justos de tiempo, no habíamos sacado entrada para los museos. 

Camposanto

El Camposanto o cementerio es el cuarto elemento del bello conjunto medieval del Campo dei Miracoli. Comenzado en 1278 por Giovanni di Simone, las arcadas de mármol de este largo edificio rectangular se dice encierran tierra traída de Tierra Santa. En la II Guerra Mundial se destruyeron sus famosos frescos, quedando solo restos de El triunfo de la Muerte. 











El Museo de la Ópera estaba cerrado, así que no pudimos acceder a su interior. Y el otro monumento de la plaza es el museo Sinopie, en el que no teníamos mucho interés. 


Todo esto es lo que dio de sí nuestra visita a Pisa, una pena no disponer de más tiempo para poder haber descubierto otros lugares de la ciudad como la Plaza de los Caballeros, o Santa María della Spina. Tal vez en otra ocasión. 

Horario de los monumentos del Campo dei Miracoli:

Museo de la Ópera del Duomo: 8:00 a 20:00

Baptisterio: 9:00 a 19:00

Cementerio: 9:00 a 19:00

Museo Sinopie: 9:00 a 19:00

Torre: 9:00 a 19:00

Catedral: 10:00 a 19:00

Precios

Torre: 18 euros

Del Baptisterio, Camposanto y Museo Sinopie, si se visita solo un monumento son 5 euros, dos 7 euros y los tres 8 euros. El acceso a la catedral es gratuito. El museo de la Ópera del Duomo está temporalmente cerrado. 


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