Blog Los viajes de Dora Abadía de Fontevraud ~ LOS VIAJES DE DORA
Ir al contenido principal

Abadía de Fontevraud


Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, la Abadía de Fontevraud fue fundada en 1101 por Robert d'Arbrissel. Creó un monasterio mixto bajo el mando de una mujer, lo que provocó una auténtica polémica entre sus congéneres. 

La Abadía recibió el favor de los condes de Anjou y especialmente de Enrique II de Plantagenêt y de su esposa Leonor de Aquitania que hicieron de Fontevraud una necrópolis real. La Guerra de los Cien Años debilitó a la orden religiosa que recobró fuerzas bajo el mando de María de Bretaña en el siglo XV. Sin embargo con Napoleón la abadía se transformó en cárcel, la cual cerró sus puertas en 1963. En esa fecha se inició una importante labor de restauración que continúa hasta hoy en día. 

Nada más llegar al pueblo de Fontevraud, aparcamos en la Plaza 8 de Mayo 1945 y tomando la calle de Saint Catherine llegamos a la iglesia de San Miguel. 






Llegamos enseguida a la Plaza de Plantagenets y cruzando un arco, entramos en la Abadía propiamente. 




Después de pagar el precio de la entrada (nada económico por cierto), con el mapa que te dan en taquilla empezamos la vista. Nos habían informado de que la abadía cerraba en dos horas, en un principio pensamos que suficiente, pero la verdad es que estuvimos hora y media visitando todo el complejo, así que dimos el dinero de la entrada por bien gastado. 

En primer lugar visitamos la iglesia abacial que empezó a construirse por el año 1105 y se terminó en 1119 cuando el papa Calixto II la consagró. Después de la Revolución Francesa, quedó muy dañada, por lo que ha sido restaurada. 







     



Sin duda, lo más destacable en el interior de la iglesia son las estatuas funerarias del rey Enrique II de Inglaterra, de su hijo Ricardo Corazón de León y de su nuera Isabel de Angulema, así como la de la reina Leonor, que encargó hacer las efigies funerarias con toba calcárea polícroma extraordinariamente bien conservadas. Enrique II de Inglaterra y Ricardo Corazón de León están representados con el cetro y la corona, Leonor sujeta un libro abierto y la sepultura de Isabel se diferencia de las demás por haber sido tallada en madera. 




Incluso bajamos a la cripta para ver los cimientos de la iglesia primitiva. 




De aquí pasas al claustro. Impresionante. Se podía respirar la tranquilidad y la paz. 




    

También se pueden visitar las diversas dependencias del claustro como son el refertorio, los dormitorios (en los que había una exposición), el tesoro y la sala capitular. 







La estancia que más nos impactó fue la sala capitular. Construida en el siglo XVI bajo el mando de Luisa y Leonor de Borbón, desempeñaba un papel central en la organización de la vida monacal. 

A cada lado del pórtico encontramos dos dobles ventanas geminadas con la imagen de diferentes santos. Realzan la elegancia de la sala las pinturas en semicírculo realizadas hacia 1563 por el artista angevino, Thomas Pot. Estas ilustran escenas de la pasión de Cristo. 









El resto de dependencias de la Abadía incluyen los jardines, un hotel, un bar, la capilla de Saint Benoit y una serie de salas para uso cultural. Visitamos incluso unos subterráneos. 











A mí personalmente la visita me encantó. Un lugar impresionante lleno de historia. 

Horario: de 9:30 a 19:00 ininterrumpidamente. Las taquillas cierran media hora antes. 

Tarifas: 11 euros la tarifa de adulto. Precio reducido para los estudiantes y para los menores de 18 años. 

Comentarios