Blog Los viajes de Dora Abadía Cisterciense de Santa María y San Andrés ~ LOS VIAJES DE DORA
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Abadía Cisterciense de Santa María y San Andrés

La abadía fue fundada antes de 1181 por la condesa Mencía López de Haro. Desde el inicio gozó del apoyo de la monarquía, que favoreció notablemente al monasterio. Su emplazamiento sigue los principios establecidos por la Orden Cisterciense alejado de las grandes poblaciones, en un valle y bien abastecido de recursos hídricos. 

En la visita al Monasterio Abadía Cisterciense de San Andrés de Arroyo puedes visitar por tu cuenta los distintos edificios en su exterior y la iglesia. 




A la iglesia se accede por tu cuenta a través de un pórtico con cuatro arcos apuntados. 


En su interior podemos ver un templo de planta de cruz latina con una sola nave de cinco tramos, crucero y cabecera triple. El ábside central es heptagonal y se abren vanos con estrechos ventanales alargados. Bóveda de crucería. 

En la capilla mayor hay tres imágenes: La Asunción de la Virgen María y a ambos lados San Benito y San Bernardo, respectivamente el fundador de la Orden Benedictina y el principal impulsor de la Orden Cisterciense. 




     

Para acceder al resto de dependencias donde hay que pagar 5 euros por persona pero la verdad es que solo por ver el maravilloso claustro merece la pena. En su página web dicen que es una visita guiada, en realidad, una monja, muy agradable por cierto, te va abriendo las diferentes salas y una grabación te las explica. 

En primer lugar la cilla o bodega en donde se han encontrado varios sepulcros antropomórficos. 





Sin duda la joya de la corona es el claustro. Se parece mucho al claustro de las Huelgas de Burgos. Las galerías norte y sur están constituidas por dieciséis arcadas, mientras en la del oeste hay diecinueve. Destacan las columnas de las esquinas más gruesas y únicas con fustes muy decorados y capiteles con filigranas. 






     



De las dependencias que se pueden visitar en el claustro, pues muchas están cerradas porque las monjas las usan ya que el monasterio está en funcionamiento, está la Sala Capitular. 

Pertenece a la primera etapa constructiva, aunque es algo más tardía que la iglesia. Su particularidad y belleza se debe a que carece de apoyos centrales y a que su techumbre pudo construirse a una gran altura gracias a la ausencia de los dormitorios de la planta superior. 

Las funciones que aquí se realizan, litúrgicas y administrativas, siguen vigentes en la actualidad y la comunidad se coloca rodeando el perímetro por orden de antigüedad e importancia. En ella fueron enterradas las principales abadesas del monasterio.



     





Horario de acceso al público. 

Mañanas a las 11:00, 12:00 y 12:30.
Tardes a las 16:00, 17:00 y 18:00. 

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