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Visita a Granadilla

Granadilla es una villa del noroeste de la provincia de Cáceres, España, incluida en el municipio de Zarza de Granadilla.

Fue desalojada a mediados del siglo XX al transformarse en zona inundable debido a la construcción del Embalse de Gabriel y Galán.

En 1980 la villa fue declarada Conjunto histórico-artístico y, cuatro años después, en 1984, elegida para su inclusión en el Programa de Recuperación de Pueblos Abandonados.

Historia

Origen

Al parecer, el pueblo fue fundado por los musulmanes en el siglo IX con carácter militar y defensivo, ya que se sitúa en una colina de pizarra que domina un extenso terreno. En su parte más vulnerable (el noroeste), los almohades levantaron la alcazaba, que más tarde sería castillo cristiano.

En 1160 el rey Fernando II de León conquistó la aldea, que entonces se llamaba Granada y hasta ese momento había pertenecido a los árabes. La rehizo y repobló dotándola de murallas y le otorgó el título de Villa en 1170. Su intención era que sirviera de muro de contención contra posibles avances de los musulmanes que se asentaban y dominaban toda la parte meridional de las Transierras leonesa y castellana. La villa era una verdadera fortificación situada estratégicamente, al ser paso obligado entre la antigua Vía de la Plata y la comarca de las Hurdes. Estaba rodeada por las vegas del río Alagón. Su nombre original fue Granada aunque, tras la conquista de Granada en 1492 por parte de los Reyes católicos, pasó a denominarse Granadilla para evitar confusiones.

El 31 de agosto de 1191 fue cedida a la Orden de Santiago por Alfonso IX. Posteriormente volvió a la Corona, hasta que Alfonso X la donó en 1282 a su hijo el Infante Don Pedro, marido de Margarita de Narbona quien, ya viuda, defendió el señorío frente a su cuñado Sancho IV de Castilla. Desde 1310, la villa tuvo voto en Cortes y pasó a poder de Sancho de Castilla (Conde de Alburquerque), esposo de la Infanta doña Beatriz de Portugal. Su heredera fue su hija doña Leonor, condesa de Alburquerque, reina de Aragón por su matrimonio con Fernando I. De ella, el señorío de Granada pasó a su hijo, el Infante don Enrique, maestre de Santiago, a quien se lo confiscó por sus rebeldías Juan II de Castilla. Por merced de este monarca, en 1446 se fijó la sucesión señorial de la villa en los Álvarez de Toledo, duques de Alba, a quienes perteneció por donación real hasta el año 1830.

La Villa de Granada (actual Granadilla) era en la Edad Media el principal núcleo de población de la zona, y ejerció durante siglos la capitalidad de un señorío que comprendía diecisiete municipios.

El elemento más significativo de la fortificación es el castillo, que fue mandado construir por García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo, Duque de Alba, entre 1473 y 1478. Sus artífices fueron Juan Carrera y Tomás Bretón. Consta de un cuerpo prismático central y cuatro cuerpos semicilíndricos que se adosan a cada costado.

En el interior de las murallas, la población se distribuyó de modo radioconcéntrico en torno a la Plaza Mayor, que es el punto más elevado. En el conjunto destaca la Iglesia Parroquial de la Asunción, del siglo XVI.

A la caída del Antiguo Régimen, la localidad se constituyó en municipio constitucional en la región de Extremadura, Partido Judicial de Granadilla, que en el censo de 1842 contaba con 130 hogares y 712 vecinos.

Desalojo

Por acuerdo del Consejo de Ministros de 24 de junio de 1955, el Estado decretó la expropiación del terreno inundable del término municipal de Granadilla a causa de la construcción del embalse de Gabriel y Galán. Granadilla vio muy pronto el relevo de su párroco y, años más tarde, dejó de tener médico titular. El 15 de junio de 1960, con motivo del pago de las indemnizaciones correspondientes, el representante de la Administración notificó a los propietarios que, a partir de esa fecha, las fincas se consideraban legalmente ocupadas por la Administración del Estado y que sobre ellas no podrían reclamar derecho alguno.

El éxodo masivo continuó a principios de los años sesenta, según iba creciendo el nivel del pantano. Sus últimos moradores se fueron durante el año 1964. El embalse inundó las fértiles tierras de la Vega Baja, de modo que los medios de vida de la población desaparecieron. El pueblo no se inundó, pero se vio aislado en una península con una sola vía de difícil acceso por el norte, ya que por entonces todas las carreteras también quedaron inundadas. Parte de los vecinos se instalaron en Alagón del Río, un pueblo nuevo de colonización cercano a Plasencia, mientras otros emigraron a los nuevos núcleos industriales.

En los años siguientes, el pueblo quedó totalmente abandonado. Su territorio fue dividido en 1965 entre los municipios limítrofes de Mohedas y Zarza de Granadilla, pasando la capitalidad del partido a Hervás.

Rehabilitación

En 1980 la villa fue declarada Conjunto histórico-artístico. La rehabilitación y recuperación de Granadilla comenzó a partir del año 1980, en el que fue restaurado urgentemente el castillo debido a su lamentable estado de deterioro a causa de las lluvias. Al carecer de cubierta de protección, los sillares interiores de granito comenzaron a disgregarse peligrosamente, fenómeno que hoy día puede aún observarse al pasar los dedos por ellos. Aunque estéticamente no es muy afortunada, la rehabilitación de este castillo sirvió para frenar su progresiva ruina, además de servir de excelente atalaya desde donde se puede observar todo el pueblo y un amplio panorama con hermosas puestas de sol.

Las murallas fueron restauradas a partir de 1980, acabando las obras el 18 de marzo de 1983. Esta restauración afectó a las puertas, a la muralla propiamente dicha y al recinto defensivo del castillo dentro de la villa.

El auténtico impulsor material del milagro de Granadilla fue el arquitecto Antonio Espejel, encargado de su recuperación y rehabilitación tras el acuerdo tomado por los ministerios de Obras Públicas y Urbanismo, Educación y Ciencia, y el de Agricultura, Pesca y Alimentación a través del ICONA.

En 1984, Granadilla fue elegida, junto a Búbal y Umbralejo, para su inclusión en el Programa Interministerial de Pueblos Abandonados. El programa fue suscrito por los Ministerios de Obras Públicas y Urbanismo; Agricultura, Pesca y Alimentación; y Educación y Ciencia. Para ello, la Confederación Hidrográfica del Tajo cedió el uso de Granadilla a dichos ministerios, que podrían realizar en él obras de restauración y conservación de los edificios cedidos, con fines asistenciales, culturales o sociales. De ahí que el Programa Interministerial incluyera un Plan Experimental de Reconstrucción y Restauración de Granadilla que preveía el levantamiento de muros, la selección del material recuperado en el desescombro, la limpieza de calles y locales y la construcción y creación de jardines. Desde entonces, muchos estudiantes acuden cada año a ayudar a rehabilitar el pueblo.

A fines del siglo XX se produjo una agria polémica entre los partidarios de que el pueblo siguiera siendo utilizado por estudiantes de acuerdo al Programa de Recuperación de Pueblos Abandonados o de que se abriera la posibilidad de que antiguos propietarios recuperasen sus propiedades. Actualmente, los antiguos granadillanos emigrados y sus descendientes se reúnen dos veces al año en el pueblo: en la romería de la Virgen de Agosto (15 de agosto) y el día de los Difuntos (1 de noviembre).




          











































Un placer pasear por sus calles vacías y disfrutar del silencio y del ambiente medieval de la villa.

El horario de visita de la villa es de 9 a 13 h. y de 17 a 19 horas, todos los días, excepto los Sábados por la mañana y Domingos por la tarde. Desde mediados de Diciembre hasta finales de Enero permanece cerrado.

Más información en el telf. 927 48 61 45 .  

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